lunes, 31 de octubre de 2011

zombie walk 2011





Y un día, ¡de día! los muertos salieron de sus tumbas para gruñir, gemir, y hasta aullar por el Centro. Y lo hicieron en masa: algunos hablaron de miles de cadáveres andantes. Ayer, Buenos Aires se sumó con gracia y mucha sangre de utilería a la Zombie Walk , una “caminata de zombis” que coincide con la inminencia de Halloween y que se ¿celebra? desde hace diez años en varias ciudades del mundo. Acá, la marcha zombi se hizo por primera vez en 2007, y desde entonces no paró de crecer. Los organizadores, una academia de efectos especiales , dijeron que la de ayer superó a la de 2010 con un número espeluznante: fueron, según calcularon, entre 5 y 7 mil participantes .
Estuvieron bien ordenaditos: a las 15 se empezaron a juntar en Plaza San Martín, bajo el monumento del prócer, inmutable. A la hora practicaron los pasitos que Michael Jackson inmortalizó en Thriller (baile fundacional del manifiesto zombi), y a las 17.30 salieron caminando por Florida y Lavalle hasta el Obelisco. Espantaban menos por el olor que por la apariencia: llevaban la carne gris, los ojos blancos, la sangre seca y dura. ¡Terrorífico! Entre ellos, se vio a un Piñón Fijo desenterrado , varias novias ensangrentadas , un Jesús hereje, y a Mariana: una joven que llevaba puesta una camiseta de la Selección de fútbol y a la altura del estómago una vuvuzela . El objeto del último Mundial asomaba como un cuchillo y ella repetía que no había podido sobrevivir a la goleada de Alemania . También desfilaron personajes en homenaje a la película La Noche de los Muertos Vivos, de George Romero, pionero en esto de dar vida a los mal enterrados. Uno de los más chiquitos fue Pablo: a los 5 años, ya se daba por resucitado. “Me gustan los zombis porque me gustan los muertos”, explicaba, justo cuando Reynaldo, algo así como el líder, se proclamaba candidato presidencial. Todo el discurso de ese “maestro” se basó en la paz y el respeto. Es que en Buenos Aires, quedó claro, los muertos redividos son muchos, pero ordenados: cuidan el espacio público, son politeístas para no herir susceptibilidades, no beben ni se drogan... y hasta esperan el semáforo para cruzar la calle.

Extracto de Clarin





No hay comentarios: